Mostrando las entradas con la etiqueta piel. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta piel. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de julio de 2008

Encima de la piel

Ilustración: Dawn. Alphonse Mucha.

En los últimos meses me he sentido un lugar común, con lo poco que me gustan, yo fanática de las palabras y el desafío de su originalidad. La tristeza me cayó encima una mañana, mientras estaba distraída, y se encargó de adherirse a esos casi dos metros cuadrados de piel que mi cuerpo, como el común de los mortales, tiene. Se convirtió en una segunda piel, externa hasta ahora me doy cuenta, y yo me convertí entonces en un lugar común.
No entendí, entonces, y sigo sin hacerlo. Por más que haga y rehaga los hechos y las circunstancias. Pero ocurrió, sencillamente ocurrió.
La tristeza sigue adherida, pero me he dado cuenta que por más que haga para sacudirla los esfuerzos voluntarísticos me traerán menos resultados que la paciencia… y la serenidad.
El que esté encima y no debajo es una gran ventaja. Eso quiere decir que aún debajo de mi piel se conserva lo fundamental. Y eso no es triste.