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miércoles, 28 de marzo de 2007

Mezquindad

Ilustración. Detalle de La Persistencia del Tiempo. Salvador Dalí.

Cuando murió Anita me convencí, si para ese entonces me quedaba algún vestigio de duda, de que la vida era muy corta para ser mezquino con uno mismo y con los demás.
Me alejo de creer que me merezco algo bueno. Me acerco a sentir que me merezco lo mejor. Así me va la vida.
Una vez leí que la mezquindad no significaba exactamente el no-deseo de dar, la antigenerosidad. No. La mezquindad es esa sensación perenne de carencia que sienten quienes la padecen. De allí que se sientan incapaces de darse y de dar. ¿Cómo esperar, entonces, de los mezquinos algo tan valioso como tiempo?

miércoles, 3 de mayo de 2006

Redención

Ilustración: Sin título. Anónimo.

A mi amigo Karl, que prefiere el reproche como condena de su ausencia que su absolución…


Hay quien condena el olvido con el desquite, otros con la desmemoria.
Hay quien condena la ausencia con el reproche, otros con la indiferencia.
Hay quien condena el desamor con la negación, otros con la reciprocidad.
Hay quien condena la traición con el hostigamiento, o el rencor, otros con el olvido...
Pero me pregunto entonces, ¿quien se atreve a redimir hoy al otro por el olvido, el desamor, la traición y la ausencia?
Sin condenas.
Yo opto por la redención de la palabra oportuna de cada amanecer -o atardecer, depende del hemisferio- para ese, que esta allí, o que no está, que dejará de estar, o que en un feliz momento, por obra de la casualidad o de un descuido de la vida, estará...