Ilustración. Detalle de La Persistencia del Tiempo. Salvador Dalí.Cuando murió Anita me convencí, si para ese entonces me quedaba algún vestigio de duda, de que la vida era muy corta para ser mezquino con uno mismo y con los demás.
Me alejo de creer que me merezco algo bueno. Me acerco a sentir que me merezco lo mejor. Así me va la vida.
Una vez leí que la mezquindad no significaba exactamente el no-deseo de dar, la antigenerosidad. No. La mezquindad es esa sensación perenne de carencia que sienten quienes la padecen. De allí que se sientan incapaces de darse y de dar. ¿Cómo esperar, entonces, de los mezquinos algo tan valioso como tiempo?
